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La Asamblea General de la ONU adopta la primera resolución sobre economía social y solidaria

18 APR 2023

UN Resolution on SSE

Tras los eventos organizados en julio y diciembre de 2022 en su sede en Nueva York, las Naciones Unidas han adoptado la primera resolución sobre la Promoción de la economía social y solidaria (ESS) para el desarrollo sostenible durante la Asamblea General celebrada hoy 18 de abril de 2023. Como observadora del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Economía Social y Solidaria (UNTFSSE, por sus siglas en inglés), la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) ha participado en el debate durante los últimos años y celebra este importante paso para integrar y mejorar la dimensión y el perfil internacional de la ESS.

La resolución incluye una definición de la ESS como «empresas, organizaciones y otras entidades que realizan actividades económicas, sociales y medioambientales de interés colectivo o general, que se basan en los principios de la cooperación voluntaria y la ayuda mutua, la gobernanza democrática o participativa, la autonomía y la independencia, y la primacía de las personas y el fin social sobre el capital en la distribución y el uso de los excedentes o los beneficios». Reconoce a las cooperativas como parte de la ESS -junto con las asociaciones, mutuales, fundaciones, empresas sociales, grupos de autoayuda y «otras entidades que operan según sus valores y principios»-. La resolución coexistirá con las Resoluciones de la ONU sobre cooperativas en el desarrollo social adoptadas desde los años 50.

«Este es un momento histórico para la familia de la ESS. El movimiento cooperativo ha sido uno de los principales pilares institucionales que constituyen la ESS desde su origen histórico en los años 1830 y ha participado activamente en el renacimiento moderno del concepto de la ESS. Creemos que la Resolución será un instrumento clave para aumentar la visibilidad de la ESS y ofrecer la oportunidad de un intercambio y aprendizaje por parte de los Estados miembros, orientando a las agencias de la ONU sobre las áreas prioritarias de trabajo de la ESS y documentando nuestras contribuciones al desarrollo sostenible», afirmó el Presidente de la ACI, Ariel Guarco.

El texto reconoce cómo la economía social y solidaria puede contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular en lo que respecta al empleo y el trabajo decente, la prestación de servicios sociales, como los relacionados con la salud y la atención, la educación y la formación profesional, la protección del medio ambiente, incluso mediante el fomento de prácticas económicas sostenibles, la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, el acceso a una financiación asequible y el desarrollo económico local (…) así como el crecimiento inclusivo y sostenible”, entre otros.

La resolución anima a los Estados miembros de la ONU a promover y aplicar estrategias, políticas y programas nacionales, locales y regionales para apoyar y potenciar la ESS a través de marcos jurídicos específicos, estadísticas nacionales, incentivos fiscales y de contratación pública, planes de estudios e iniciativas de capacitación e investigación y reforzando el apoyo a la iniciativa empresarial y los negocios. El texto también hace un llamamiento a las instituciones financieras multilaterales, internacionales y regionales y a los bancos de desarrollo para que apoyen la economía social y solidaria, incluso a través de instrumentos y mecanismos financieros existentes y nuevos adaptados a todas las fases de desarrollo.

El documento también pide al Secretario General que prepare un informe, en colaboración con el UNTFSSE, sobre la aplicación de la presente resolución, teniendo en cuenta la contribución de la economía social y solidaria a la consecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y de una recuperación inclusiva, rica en empleo, resiliente y sostenible, y decide incluir en el programa provisional de su septuagésimo noveno período de sesiones, en relación con el tema titulado «Desarrollo sostenible», un subtema titulado «Promoción de la economía social y solidaria para el desarrollo sostenible».

En 2020, la ACI publicó el documento de posición «Las cooperativas como elemento clave de la economía social y solidaria», apoyando la resolución de la ONU sobre la ESS. Además, en consonancia con el Plan Estratégico de la ACI 2020-2030, el documento reafirma el compromiso de la ACI de establecer asociaciones sólidas con otros organismos mundiales de la economía social y solidaria y promover la ESS a nivel internacional.

La Resolución sobre la promoción de la economía social y solidaria para el desarrollo sostenible (A/77/L.60) está disponible en árabe, chino, español, francés, inglés y ruso.

Resoluciones de la ONU sobre las cooperativas en el desarrollo social

La Asamblea General de las Naciones Unidas viene adoptando resoluciones relativas a las cooperativas en el desarrollo social desde la década de 1950. Reconocemos el apoyo del Gobierno de Mongolia para con el movimiento cooperativo, ya que ha encabezado la presentación sistemática de la resolución sobre cooperativas cada 2 años desde 1992. 

La resolución de la ONU sobre las cooperativas en el desarrollo social reconoce que las cooperativas, en sus diversas formas, promueven la participación más plena posible en el desarrollo económico y social de las comunidades locales y de todas las personas, incluidas las mujeres, los jóvenes, las personas mayores, las personas con discapacidad y los pueblos indígenas, cuya inclusión fortalece el desarrollo económico y social, y contribuyen a la erradicación de la pobreza y el hambre. La resolución también afirma que, dado que las empresas cooperativas a menudo sirven a los sectores socialmente excluidos y vulnerables de la población a los que las empresas tradicionales pueden no estar mejor situadas para atender, son por tanto importantes para el apoyo de políticas socialmente inclusivas que impulsen un desarrollo integrador, especialmente en los países en desarrollo.

Como seguimiento de la resolución sobre cooperativas, el Secretario General de la ONU redacta un informe para examinar su aplicación. En su reciente informe sobre las cooperativas en el desarrollo social de 2021, el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, reconoció la importancia de las cooperativas como agentes económicos y sociales clave en la estrategia de recuperación mundial. El informe examinó la aplicación de la Resolución 74/119 de diciembre de 2019, a nivel nacional e internacional, y las contribuciones que pueden hacer las cooperativas, en particular en el contexto de la reconstrucción tras la pandemia de COVID-19.

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Introducción al Decenio de las Naciones Unidas de la Agricultura Familiar

El Decenio de las Naciones Unidas de la Agricultura Familiar (2019-2028) tiene como objetivo aportar una nueva perspectiva sobre lo que significa ser un agricultor familiar en un mundo que cambia rápidamente y destaca, como nunca antes, el importante papel que desempeñan los campesinos familiares en la erradicación del hambre y la construcción de nuestro futuro alimentario. La agricultura familiar ofrece una oportunidad única para garantizar la seguridad alimentaria, mejorar los medios de vida, gestionar mejor los recursos naturales, proteger el medio ambiente y lograr un desarrollo sostenible, en especial en las zonas rurales. Gracias a su sabiduría y cuidado de la tierra, los agricultores familiares son los agentes de cambio que necesitamos para lograr el Hambre Cero, un planeta más equilibrado y resiliente, y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

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Los 10 elementos de la agroecología

TLos 10 elementos de la agroecología son el resultado de un proceso en el que participaron múltiples partes interesadas con el fin de generar un marco de rediseño del sistema que se optimice y se adapte a los contextos locales. El marco de los 10 elementos de la agroecología se desarrolló entre 2015 y 2019. Los temas destacados de las presentaciones realizadas durante el Primer Simposio Internacional sobre Agroecología para la Seguridad Alimentaria y la Nutrición proporcionaron una estructura inicial coherente: reciclaje, eficiencia, diversidad, resiliencia y sinergias como características ecológicas centrales de la agroecología. Sin embargo, en las reuniones regionales también se hizo un fuerte llamamiento para reforzar los aspectos sociales y políticos de la agroecología. Por lo tanto, estos aspectos que surgieron de las consultas regionales se agruparon en cinco elementos adicionales: co-creación de conocimientos; valores humanos y sociales; cultura y tradiciones alimentarias; gobernanza responsable; y economía circular y solidaria. Tras el perfeccionamiento de los nombres de los elementos, el contenido y el desarrollo de una línea argumental coherente que destacaba la naturaleza interconectada de la agroecología y sus 10 elementos, el marco se finalizó tras varias rondas de revisión por parte de expertos internacionales y de la FAO.

El marco de los 10 elementos de la Agroecología se lanzó en el Segundo Simposio Internacional de la FAO sobre Agroecología: ampliando la escala de la agroecología para alcanzar los ODS celebrado en abril de 2018 y sigue evolucionando. En octubre de 2018, los 10 elementos de la agroecología fueron apoyados por el Comité de Agricultura de la FAO (COAG) en su 26º período de sesiones como guía de una de las formas de promover los sistemas alimentarios y agrícolas sostenibles. Tras el proceso de examen, revisión y autorización a través de los órganos rectores de la FAO, los 10 elementos de la agroecología fueron aprobados por los 197 miembros de la FAO para guiar la visión de la FAO sobre la agroecología en el 163 período de sesiones del Consejo, del 2 al 6 de diciembre de 2019.

Diversity

Diversidad: La diversificación es fundamental en las transiciones agroecológicas para garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición y, al mismo tiempo, conservar, proteger y mejorar los recursos naturales.

Co-creation of knowledge and transdisciplinary approaches for innovation

Creación conjunta e intercambio de conocimientos: Las innovaciones agrícolas responden mejor a los desafíos locales cuando se crean conjuntamente mediante procesos participativos.

Synergies

Sinergias: Crear sinergias potencia las principales funciones de los sistemas alimentarios, lo que favorece la producción y múltiples servicios ecosistémicos.

Efficiency

Eficiencia: Las prácticas agroecológicas innovadoras producen más utilizando menos recursos externos.

Recycling

Reciclaje: reciclar más significa una producción agrícola con menos costos económicos y ambientales.

Balance

Resiliencia: Mejorar la resiliencia de las personas, las comunidades y los ecosistemas es fundamental para lograr sistemas alimentarios y agrícolas sostenibles.

Human and social value

Valores humanos y sociales: Proteger y mejorar los medios de vida, la equidad y el bienestar social es fundamental para lograr sistemas alimentarios y agrícolas sostenibles.

Culture and food traditions

Cultura y tradiciones alimentarias: Mediante el apoyo a unas dietas saludables, diversificadas y culturalmente apropiadas, la agroecología contribuye a la seguridad alimentaria y la nutrición al tiempo que mantiene la salud de los ecosistemas.

Land and natural resources governance

Gobernanza responsable: Para lograr una alimentación y una agricultura sostenibles es necesario adoptar mecanismos de gobernanza responsables y eficaces a diferentes escalas, de la local a la nacional y la mundial.

Circular economy

Economía circular y solidaria: Las economías circulares y solidarias que reconectan a productores y consumidores ofrecen soluciones innovadoras para vivir dentro de los límites de nuestro planeta y, al mismo tiempo, afianzan las bases sociales para el desarrollo inclusivo y sostenible.

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Saberes recuperados: herramientas para la autogestión

Compartimos el manual «Saberes recuperados: herramientas para la autogestión» elaborado por el Observatorio Social sobre Empresas Recuperadas y Autogestionadas (OSERA), con sede en el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires.

«Este libro es fruto de un intenso intercambio asociativo y autogestionado entre la universidad pública y quienes experimentan, organizados en cooperativas, el trabajo sin patrón.»

Click acá para descargar el manual.

Fuente: http://www.empresasrecuperadas.org/

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Un equipo del INTA creó Chango, un tractor multipropósito para las familias agropecuarias

Presentaron el prototipo del microtractor, que se puede utilizar para siembra, riego y fertilización. Comienzan la prueba en zonas productoras.

Chango es un microtractor que se puede utilizar para sembrar, regar o fertilizar, que se maneja en forma manual y fue creado para atender las demandas y necesidades de las familias agropecuarias. El prototipo de la unidad fue diseñado por un equipo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y se encamina a las pruebas de uso y eficiencia en distintas regiones productoras del país.

De acuerdo a un artículo de INTA Informa, el organismo presentó el prototipo luego de dos años de trabajo, ensayos, validación y hasta el desarrollo de normas IRAM, todos pasos realizados por un equipo de investigadores del organismo, integrado por especialistas del IPAF Región Pampeana, la Experimental Hilario Ascasubi y el Instituto de Ingeniería Rural.

Impulso para la agricultura familiar, el sector que produce casi todo lo que consumimos

Impulso para la agricultura familiar, el sector que produce casi todo lo que consumimos

SOCIEDAD

Ramilo explicó que el diseño viene a resolver una problemática clave de la agricultura familiar. Foto: INTA

Una demanda de las familias campesinas

Diego Ramilo, director del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar (Cipaf) del INTA, explicó que este diseño viene a resolver una problemática clave de la agricultura familiar. “Entre las demandas más sentidas que han planteado las organizaciones de la agricultura familiar al Estado, figuran el acceso a la tierra, el acceso al agua, a la comercialización y, por supuesto, el acceso a la mecanización agrícola, fundamental para organizar los procesos productivos y humanizar el trabajo de mujeres y hombres de este sector tan trascendente en la producción de alimentos”.

El microtractor es una unidad de potencia multipropósito, diseñada para el trabajo, la producción y la mejora de la vida rural. Una solución versátil que, por su diseño, admite motorizar una variedad muy grande de implementos agrícolas.

“Lo que desarrollamos no existe en el mercado e INTA posee una solicitud de patente, lo que permite resguardar la propiedad industrial de la tecnología con potencial de ser explotada comercialmente, tanto a nivel nacional como regional”, destacó Ramilo. Recordó además que en América Latina existen más de 17 millones de agricultores familiares y que la alimentación de la región, según la FAO, está sustentada por este sector.

Debido a que desde el ámbito privado no aparecen tecnologías como las que requiere la agricultura familiar, Ramilo planteó que “desde el Estado, a través de sus instituciones de ciencia y tecnología, el INTA es el actor con capacidad para dinamizar innovaciones que hasta el momento no han sido cubiertas por el mercado”.

Durante la presentación de prototipo, representantes de la agricultura familiar destacaron la eficacia de la maquinaria para las labores cotidianas.

Carolina Rodríguez, de la Asociación de Mujeres de la Tierra de La Plata, explicó que la utilización de Chango fue muy fácil, que en cinco minutos le permitió abrir un surco, una labor que, aseguró, le lleva media hora con las herramientas que posee actualmente.

En el mismo sentido, Gonzalo Loureiro, de la Asociación Hortícola La 1610 de Florencia Varela, destacó la versatilidad del microtractor, que permite no solo realizar distintas funciones, sino también diversificar los cultivos, porque permite sembrar dos especies distintas, una al lado de la otra, sin afectarlas con la maquinaria. 

Eficaz, resistente y atractivo

“Lo que hicimos a partir de ahí fue un diseño industrialmente fabricable, estructuralmente resistente y estéticamente atractivo”, subrayó Martín Olavarría, diseñador industrial, experto en maquinaria agrícola y director de la carrera de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Rosario –Santa Fe–, que explicó que, por lo general, “cuando se construye equipamiento para la agricultura familiar, se lo hace desde pequeños talleres, con posibilidades tecnológicas y con aportes de diseño e ingeniería escasos”.

En este sentido, Olavarría planteó que, más allá de las cualidades de diseño, lo más importante para la materialización del Chango fue haber podido contar con empresas y personas que resolvieran cada uno de los procesos con calidad y mejor nivel industrial. “No es lo mismo mecanizar con CNC, cortar chapas con láser, curvar tubos con máquinas automáticas o hacer engranajes con creadoras, que trabajar con máquinas rudimentarias. Esta es una diferencia y una premisa que adoptamos y se ven en el Chango los resultados finales”, destacó. “A estas empresas no las consideramos meros proveedores, sino colaboradores. Son los colaboradores que todo proyecto necesita. Sin la buena predisposición y sin toda esa capacidad técnica, no se pueden resolver estos desafíos”.

“El chango es un tractor, con todos los atributos de un tractor, pero que sale de la tipología clásica, y sobre todo, está destinado a un usuario diferente”, puntualizó Olavarría, que puso el foco en el desafío que les significó su construcción: “A cada colaborador que sumábamos como partícipe en el armado del Chango teníamos que imbuirlo de esta idea: pensar un tractor desde los usuarios, debido a que las aplicaciones iban a ser diversas, que esta tecnología iba a tener un alcance nacional, que iba a estar en economías regionales”.

Luego de la puesta a punto, solo queda pendiente la etapa de fabricación comercial. En este sentido, Marcos Hall -director del Instituto de Investigación para la Agricultura Familiar región Pampeana del INTA- coincide con Olavarría en la necesidad de replicar esta misma metodología para adaptar y desarrollar las máquinas y herramientas que van a acompañar a esta unidad de potencia multipropósito en la labranza.

“El rol del equipo de investigación del IPAF, del Instituto de Ingeniería Rural del INTA Castelar y de la EEA Ascasubi en el proyecto, fue desde organizar la definición del problema junto a familias usuarias, desarrollar la hipótesis de trabajo y el concepto de diseño, pasando por cálculos y su verificación en un prototipo funcional, que sumado a la serie de ensayos, buscan achicar la incertidumbre de futuros fabricantes, que ya no tendrán que hacer reingeniería para ponerlo en su línea de producción”, expresó Hall.

Juan Pablo D’Amico dijo que la iniciativa busca asegurar la calidad de los equipos operados por las familias productoras. Foto: INTA

Normas IRAM

Se desarrolló la norma 8076-3, en el marco de la Comisión de Tractores del Instituto Argentino de Normalización y Certificación IRAM, que fue publicada en octubre de 2021. Se originó con el propósito de disponer de un documento que defina los requisitos de seguridad para los microtractores de mancera, dada la demanda potencial de este tipo de tecnología identificada en el ámbito nacional y en la región.

“La iniciativa busca asegurar la calidad de los equipos operados por las familias productoras y, a su vez, contribuir al desarrollo y producción de la tecnología a nivel nacional”, explicó Juan Pablo D’Amico, investigador del INTA Hilario Ascasubi –Buenos Aires– y que participó en el desarrollo.

Lo que hace la Norma IRAM 8076-3 es establecer los requisitos generales de seguridad y su verificación, para el diseño y la fabricación de microtractores de mancera, con ruedas u orugas de un eje, que son operados y controlados por una única persona a pie, caminando por detrás. “Esta norma establece el tipo de información para la operación segura, incluyendo los riesgos asociados, a ser previstos por el fabricante”, añadió D´Amico.

 

Red de ensayo e implementación

Para la instancia actual de los ensayos de usabilidad y para su implementación extendida en todos aquellos sitios donde se demanda la tecnología, lo que se dispuso es armar una red técnica que se desarrolla en conjunto con Procadis INTA.

“Se trata de una metodología que permite, desde el Estado, acelerar los procesos de aprendizaje”, resaltó Sergio Justianovich -investigador del IPAF Región Pampeana-, quien expresó que la red brindará herramientas y metodologías para la implementación y seguimiento de 50 Changos, anclados en 16 provincias del país.

El número de nodos (50 sitios de la Red de implementación) permite recuperar una muestra representativa de las demandas a nivel nacional. En función de experiencias recientes gestionadas por el INTA, se parte de la siguiente hipótesis: “La alternancia entre el trabajo en cada nodo y los espacios virtuales, acelerarán el proceso de aprendizaje institucional en torno a la expansión de la tecnología Chango en el territorio nacional”, explicó Justianovich quien ponderó la importancia y la necesidad de hacer eficiente el uso de recursos del Estado.

Asimismo, se analizará el proceso de interacción del usuario y el producto, observará la secuencia de uso, entenderá qué le sucede a las mujeres y hombres durante el proceso de prueba, permitirá construir información que adelanta la valoración del producto, con toda la diversidad que tienen las familias agropecuarias que esperan esta tecnología: diversidad cultural, etaria, de género. “Un nuevo ecosistema tecnológico para pensar en la gente con las comunidades, en los artefactos y en sus usos”, destacó Justianovich.

Fuente: INTA Informa